ADIÓS AL ASCETA DE PALACIO
Por Julio Sánchez Pasos Se va. Y no se lleva nada material: decidió regalar sus objetos personales. Acomodó sus trajes para donarlos, todos. “Ya no los voy a necesitar”, dijo. Sus camisas blancas, sus corbatas tienen el mismo destino. La mayoría de sus libros le pertenecen a Laurita, su fiel secretaria a quien heredó su…




