Por: Vinicio Sánchez
PUNTA CHUECA, SONORA. En una jornada marcada por el fervor popular y la revisión de compromisos históricos, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, realizó una visita estratégica al territorio sonorense. Desde su llegada, la mandataria fue recibida por el Gobernador del Estado, Alfonso Durazo Montaño, y por una multitud de ciudadanos que, entre fotografías y muestras de afecto, manifestaron el respaldo a su gestión.
Sin embargo, el momento que redefinió la narrativa del evento ocurrió en el corazón de la comunidad de Punta Chueca. Durante la inauguración del acueducto y la supervisión de los avances del Plan de Justicia Comca’ac, la intervención del Gobernador Tradicional Jesús Félix Segovia de la etnia rompió con los protocolos habituales.
Con una voz potente y una narrativa cargada de realismo, el joven líder indígena alzó la voz ante las autoridades federales y estatales. Su elocuencia no solo captó la atención de los presentes, sino que puso sobre la mesa demandas históricas que resuenan en la etapa actual de modernidad que vive el país.
Los pilares de una demanda histórica
El discurso del Gobernador Comca’ac se centró en cuatro ejes fundamentales que reflejan la realidad de su pueblo:
Identidad y Respeto: Hizo un llamado enérgico a preservar la autonomía de la nación Comca’ac, exigiendo que las autoridades externas respeten sus usos, costumbres y leyes internas.
Gestión Directa de Recursos: En un acto de franqueza, subrayó la necesidad de transparencia y solicitó que la administración de los recursos destinados a Punta Chueca y El Desemboque sea directa, asegurando que el bienestar de la comunidad sea la prioridad real.
Infraestructura y Salud: A pesar de los avances como el acueducto, señaló las carencias que aún persisten en servicios básicos y urgió a una mejora sustancial en la infraestructura de salud dentro del territorio.
Unidad de la Etnia: Dirigiéndose a su propia gente, instó a fortalecer la estructura de gobierno tradicional para enfrentar unidos los retos económicos y sociales.
«Una lucha por la dignidad»
El mensaje, que dejó una profunda impresión tanto en Claudia Sheinbaum como en Alfonso Durazo, culminó con una frase que resume el sentir de la nación seri:
«Nuestra lucha no es solo por recursos, es por la dignidad de nuestra gente y la protección de nuestro territorio para las futuras generaciones.»
La visita presidencial en Sonora cierra así con un recordatorio claro: el Plan de Justicia no es solo un conjunto de obras técnicas, sino un compromiso profundo con el respeto a la soberanía y la dignidad de los pueblos originarios.




