La medida, calificada por organismos internacionales como un «acto de autócrata», marca el punto más crítico en la relación del Ejecutivo con los medios desde el retorno de la democracia en 1983.
BUENOS AIRES – En un giro sin precedentes para la política argentina reciente, el presidente Javier Milei ha oficializado la prohibición de acceso a los periodistas acreditados a la Casa Rosada. La decisión, que el gobierno justifica como una «medida de seguridad», ha encendido las alarmas de organismos de libertad de expresión y legisladores, quienes ven en este acto la culminación de una campaña sistemática de hostigamiento contra el periodismo.
“Es la culminación del desprecio del gobierno por el periodismo y su valor en una democracia”, sentenció Fernando Stanich, presidente del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA).
El detonante: Espionaje vs. Libertad de Información
La administración de Milei justificó la expulsión de la prensa tras la difusión de imágenes grabadas con gafas inteligentes por el canal Todo Noticias (TN). Según el portavoz Javier Lanari, la cadena incurrió en «espionaje ilegal», motivo por el cual el gobierno ha iniciado acciones legales.
Sin embargo, desde el sector periodístico la lectura es opuesta. Luciana Geuna, periodista de TN, aclaró que el equipo de prensa oficial estaba al tanto de la filmación y que las imágenes solo mostraban áreas de acceso público. Para muchos, este incidente fue la «excusa perfecta» para cerrar las puertas de la sede de gobierno.
Un patrón de hostilidad digital
Lejos de la formalidad institucional, Milei ha trasladado la gestión de su comunicación a las redes sociales, principalmente a X (antes Twitter). Un análisis reciente revela la intensidad de su ofensiva:
- Ataques sistemáticos: En un periodo de solo cuatro días, el mandatario publicó o compartió cerca de 900 mensajes mofándose o insultando a periodistas.
- Retórica violenta: Utiliza términos como “escoria inmunda”, “basura humana” o “agentes corruptos” para referirse a reporteros críticos.
- Contenido generado por IA: El presidente ha difundido imágenes creadas artificialmente, incluyendo una de un periodista local con uniforme de prisión.
Comparaciones con el modelo Trump
Expertos y observadores internacionales señalan que la estrategia de Milei guarda una similitud casi exacta con la de Donald Trump. Ambos líderes comparten:
- La sustitución de conferencias de prensa por memes y eslóganes.
- La promoción de influencers y activistas digitales por encima de los medios tradicionales.
- El uso del sistema judicial para presentar demandas por difamación contra investigadores.
Cristina Zahar, del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), advirtió: “Argentina sigue siendo una democracia, pero estas son las acciones de un autócrata que intenta impedir que la sociedad se mantenga informada sobre asuntos de interés público”.
Crisis económica y blindaje mediático
El cierre de la Casa Rosada ocurre en un contexto de fragilidad para el gobierno. Según la encuestadora AtlasIntel, la popularidad de Milei se encuentra en su punto más bajo debido a:
- El estancamiento en la lucha contra la inflación.
- El aumento del desempleo y la contracción económica.
- Investigaciones por corrupción que afectan a su círculo íntimo, incluyendo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Para el cronista político Jaime Rosemberg, uno de los 60 periodistas desplazados, la lógica es clara: “A menudo, lo más fácil que se puede hacer cuando las cosas van mal es culpar a la prensa de todo”.
| Medidas Recientes del Gobierno contra la Prensa |
| Cierre de la agencia estatal de noticias Télam. |
| Modificación de la ley de acceso a la información pública para limitar datos. |
| Retirada de credenciales a 60 periodistas acreditados en Casa Rosada. |
| Demandas millonarias por difamación contra periodistas de investigación. |
La oposición ya ha iniciado acciones legales y legislativas para revertir la prohibición, calificándola como un «socavamiento institucional» que retrotrae al país a sus épocas más oscuras.

