CIUDAD DE MÉXICO. – En una jornada marcada por llamados a la cohesión y la disciplina interna, el Congreso Nacional de Morena ratificó este domingo a Ariadna Montiel Reyes, exsecretaria del Bienestar, como la nueva Presidenta Nacional del partido.
Un llamado a la unidad frente a 2027
Desde el World Trade Center de la capital del país, el presidente del Consejo Nacional y gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, fue el encargado de inaugurar los trabajos. Ante más de mil 800 congresistas, Durazo lanzó un mensaje contundente sobre el futuro del movimiento:
“Aspirar no es traicionar, competir no es dividir y debatir no es destruir. Un país no puede defender con fuerza su soberanía si su movimiento transformador se distrae en pleitos menores o ambiciones personales”.
El mensaje cobra relevancia ante el inicio, el próximo mes, del proceso de selección de los coordinadores estatales de defensa de la transformación, piezas clave para el proceso electoral de 2027.
Contexto y retos externos
La renovación de la cúpula morenista ocurre en un entorno político complejo, acentuado por:
- Presiones Geopolíticas: Durazo advirtió sobre «embates de tiempos geopolíticos altamente complejos» que exigen un partido blindado contra divisiones.
- Casos Internos: La reunión se dio tras la reciente solicitud de licencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, en medio de señalamientos del gobierno estadounidense.
Con este quórum legal, Morena cierra filas para asegurar que la estructura partidista mantenga la estabilidad necesaria para acompañar el segundo piso de la transformación, priorizando la «causa que dio el triunfo por encima de cualquier interés personal».

